Recorridos: Tino Casal, 1990. Histeria. Su trágico final y proyectos futuros
A finales de los ´80 Tino Casal se siente desubicado dentro del panorama musical español, lo que va a marcar de manera decisiva la composición e inspiración de su último álbum: 1990. Histeria. Después de tan laborioso trabajo y de tan excesiva gira con Lágrimas de cocodrilo, Casal necesita un tiempo para descansar, vivir la noche e intentar sacar conclusiones para plasmarlas en su nuevo disco que, por cierto, no tendrá nada que ver con los anteriores; será un disco más intimista y pausado, dedicado a Costus (fallecidos en terribles circunstancias unos meses antes a su composición y publicación). En palabras de Tino: "1990. Histeria intenta ser un momento de reflexión y un punto de sinceridad, un huir de la habilidad de hablar un poco por encima, sin profundizar excesivamente, que vas adquiriendo con el tiempo y que constituye un regalo envenenado que te da el éxito fácil". Este LP será más o menos conceptual, con un hilo conductor todo él, a diferencia de sus anteriores trabajos en los que se daba más bien una recopilación de temas dispares pero brillantes. Juan Belmonte, integrante de Pumpin´ Dolls hace una reflexión de este período en la vida de Casal: "las letras de los últimos discos de Casal tienen mucho mensaje fatalista hacia sí mismo. Pero si viajamos a aquel momento, Tino, como creador, estaba en una crisis, porque él se veía anticuado. Tino había trabajado mucho en la elaboración de 1990. Histeria, pero cuando salió su disco, toda la música de su alrededor había cambiado. Su disco estaba demodé y Tino estaba muy frustrado por eso. Los dos últimos discos de Casal, en lugar de tirar hacia una vanguardia o hacia lo que él pensaba que iba a ser moderno, se quedaron descolocados totalmente. A Casal le pasó lo que a otros grupos de los ochenta, que no pasaron la frontera de la década. A finales de los ochenta hubo una ruptura musical, un abismo entre lo que se venía haciendo a lo largo de la década (pop, tecno, heavy...) y los nuevos estilos que llegaron (house, acid...). Los trabajos de Tino eran grandes producciones, con unos gastos inbcreíbles y, de repente, el disco que funcionaba en aquel momento era un disco que costaba tres pesetas, pero que tenía una imaginación increíble. Entre 1988 y 1991, Tino estaba muy perdido, y su música se alejaba, cada vez más, de lo que la gente quería escuchar. Por ejemplo, en aquel momento era imposible pinchar Eloise en una sesión, porque estaba absolutamente fuera de tiempo. Pero no era cuestión de la orquesta sino de la base rítmica, que era horrible. Nadie estaba haciendo eso ya. Y al propio Tino también le espantaba como quedó el propio arreglo de Eloise, la electrónica, no la orquesta. Sus músicos eran gente a los que había aleccionado y él esperaba más de lo que podían dar. Y a esa crisis de Casal hay que añadirle uan crisis personal, los amigos, la salud... Sin embargo, yo no estoy tan convencido de que habría caído y renacido como el Ave Fénix. Si Tino hubiera seguido vivo, habría cambiado de equipo totalmente, se habría reciclado y empezaría con otra historia. Su última época, aunque ahora nos parezca maravillosa y fascinante, era una etapa de transición y muy oscura en aquel momento, y en su día fue un fracaso. Nadie quería pinchar su música en una discoteca [...] El problema de Tino fue que no logró encontrar su hueco, porque nadie le ayudó. Pero creo que lo hubiera encontrado. También hay que tener en cuenta que era un personaje muy complicado. Su trato con la discográfica era siempre complicadísimo, porque Tino era muy exigente y no les dejaba hacer nada, quería tener siempre el control sobre todo. Y, claro, Tino les espantaba porque en este país gusta mucho que seas un mediocre, porque a un mediocre le pueden manipular, va vestidito normal, no arma jaleo, cuando les molesta le quitan de enmedio...". Por su parte, Javier Monforte, ex-guitarrista de Casal añade que "la banda que tenía Tino antes de su enfermedad se identificaba con la idea y estaba muy ilusionada. Tras la enfermedad, sus músicos trabajan con otros artistas y Tino tiene que tirar de músicos profesionales. Ya no tiene su propia banda y eso no es lo más apetecible para él. No había una gente que estuviera por la labor, que tuviera una amistad o cariño por Tino. Se queda sin gente que conociera el tema, pues le ven como un poco esperpéntico, no entienden el personaje. Ahí él se quedo aislado, solo, y es una cosa que siempre me ha dolido. Se muere gente de su pequeño mundo [Costus, a lo que se suma su separación con Pepa Ojanguren...], y eso supone para él un palo tremendo. A partir de ese momento, le empieza a gustar la luz, ya no estaba tan a oscuras, cambia de casa, todo es más colorido... Comienza para Tino una nueva etapa de tránsito, una nueva metamorfosis, pero le va a faltar tiempo para completarla".
1990. Histeria fue un disco que se editó en tres formatos: LP, MC y CD. Se lanzaron dos sencillos (Histeria/Más te vale; Tal como soy (Parte I)/Que digan misa) y un maxi-single (No fuimos héroes/Tal como soy (Parte I)). La producción corre a cargo de Julián Ruiz. Las fotos son de las de un joven Álvaro Villarrubia. Los temas que componían el disco eran:01. Intro: pretende ser un pequeño homenaje a Paco Palacios, programador, teclista y arreglista que murió poco después de su participación en este álbum.
02. Histeria: fue el último tema que Casal compuso para el disco (y quizá también el último que compuso en vida). Julián Ruiz nos comenta que "para empezar el grito [que abre el tema] es auténtico. Creo que fue el grito de miedo de la novia de Miguel Ángel, hermano del ingeniero de sonido Jesús Gómez. Arriba del estudio apagamos la luz, hubo un susto y el grito. [...] La letra de Tino es una magnífica crónica de la vida del Madrid nocturno de finales de los ochenta".
03. Corazón bimotor: como señala Gerardo Quintana, biógrafo de Casal: "Tras ver muy de cerca la muerte, durante su tediosa enfermedad, Casal intenta vivir al máximo su segunda oportunidad (Sólo se vive dos veces / y ésta es de verdad / ah, ah, ah, / no malgastemos los sueños / nos queda intentar un mejor final)". En definitiva, creo que es un precioso tema intimista.
04. Tal como soy (Killing me softly with this song) (Parte I): Casal llevó a cabo la adaptación al español de la canción Killing me softly with this song, éxito que inmortalizó en los ´70 Roberta Flack, y que últimamente se ha venido escuchando mucho en nuestro país con la versión de Pitingo. De hecho, este tema constituye el comienzo de éste cantante que tan bien ha mezclado el flamenco con el soul y el gospel en su disco Soulería. De nuevo, un tema tremendamente intimista y muy tierno. En palabras de Casal: "Es un clásico de los años setenta. Ya entonces me pareció una canción con una elegancia supina y con un clímax y un feeling difícil de transmitir. Me trae cantidad de nostalgia, vivencias y recuerdos imborrables. Estoy en pleno estallido, con un amor apasionante al lado, paseando por las calles de muchos sitios. Yo vivía entre Londres y Asturias, y viajando por toda España con mi grupo. No la canto por alguien especial, pero sí me acordé de alguien. Sé que cuando ella la escuche se va a acordar de algunas cosas". "Ella" es evidentemente Pepa Ojanguren, la ex-novia de Casal.
05. Vanidosa: como anuncia el propio título, el tema habla de la vanidad, "una postura que la mujer adquiere con mucha rapidez, con el gesto felino que las protege", como diría Tino. Sin embargo, es la vanidad hecha poesía, sin ninguna pretensión de ofender a nadie.
06. Que digan misa: Julián Ruiz afirma que este tema es el "testamento musical" de Tino. De nuevo Casal habla de diferentes posturas sexuales: heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad (Envilecidos, menospreciados / formas de vivir. / Comprometidos, amanerados / formas de vivir. / Que digan misa / que digan misa / ya está bien), ambigüedad (Vivir mortificados / si carne o si pescado / yo sólo pruebo el elixir)... es un ataque a todos aquellos que no le dejan en paz, que se han cebado con él por su forma de vestir, de pensar, por su círculo de amistades... Todo un temazo.
07. Sex o no sex: de nuevo una reflexión acerca del sexo. ¿Qué hay de malo en ello? Casal deja entrever, como un hedonista, el disfrute de algo que ha atormentado al hombre desde siempre. En un plano religioso, cree que quizá el infierno no es tan malo como nos lo pintan (y el cielo no tan bueno) y por ello merece la pena correr el riesgo de practicar el sexo libremente, con quien se quiera, con quien se ame. Remarquemos aquí lo que hasta ahora no hemos dicho: Tino Casal es uno de los primeros heterosexuales de España que aceptó libremente la homosexualidad, que la defendió, que la estudió y que escribió sobre ella.
08. DesTINO CASuAL: bajo mi punto de vista, este tema es una de las joyas escondidas en 1990. Histeria. Está escrita a imitación del estilo epistolar, como si fuera una carta dirigida a un amigo o amiga. De nuevo, el ingenio de Casal para dar título al tema encerrando su propio nombre artístico. Persiste la visión que, sobre todo desde Lágrimas de cocodrilo, tenía de sí mismo como alguien derrotado, abatido, nostálgico, en cierta manera triste, como un insignificante mortal más. Pero, eso sí, siempre con un halo de esperanza (Sin prisas por triunfar / Sin miedo a fracasar / Algo cansado / Ya que tú no estás aquí). Asimismo creo que está dirigida principalmente a su ex-novia Pepa Ojanguren.
09. Más te vale: es más o menos una autocaricatura del propio Tino. Lo curioso del tema es que termina con los versos "Qué difícil viajar / en el asiento de atrás". Debido a sus problemas de cadera, a Casal le resultaba incómodo viajar en la parte trasera de los coches. A ello se suma que no sabía conducir. Paradojas de la vida, que le era difícil viajar en el asiento de atrás. Será en el asiento del copiloto donde se encuentre de nuevo con la muerte, pero, esta vez, Casal no le vencerá la batalla.
10. No fuimos héroes (Don´t you want me baby): de nuevo otra adaptación de otra versión inglesa de The Human League. Como apunta Julián Ruiz, la predilección de Casal por hacer versiones era algo sintomático en su figura artística. Casal no era músico y apenas le gustaba que le llamaran cantante. Y de aquí la maravilla de este artista: no sabía tocar bien ningún instrumento. Creo que lo increíble de él es que fue capaz de componer auténticos temazos sólo a partir de la visión mental que de ellos tenía y de servirse como único instrumento de su propia voz (que solía montar en diferentes pistas imitando incluso los instrumentos que deseaba meter en sus canciones. Es este un ejercicio muy parecido al que hoy día está de moda en los conciertos o manifetaciones del hip-hop y de rap, el llamado beatbox). La versión de Casal está dedicada a la ya mentada pareja artística Costus: Uno de ellos dos, Enrique Naya, murió de SIDA. Por su parte, Juan Carrero, se sucidó días después al no soportar el dolor por la pérdida de su pareja artística y sentimental. Costus, como afirma Gerardo Quintana, creo que debe verse como "una bonita historia de amor, amistad, complicidad y arte, que acabó con un trágico final". En palabras de Casal: " [Costus] eran muy amigos míos. Llegamos a Madrid al mismo tiempo, dispuestos a comernos el mundo y nos unía la misma manera de ver la vida, las mismas ilusiones. Se les ha tratado muy injustamente, porque antes de conocer la enfermedad de Enrique Naya no se había valorado su potencial artístico, que era riquísimo. El sensacionalismo del SIDA es una tragedia y la de ellos era realmente vivir en otro plano de la vida y de la mente. Enrique no debía morirse de SIDA. Con ellos se fue una parte de nosotros mismos, pero sólo nos hemos quedado con el morbo. Pienso que es alucinante lo que está causando esta enfermedad, pero la verdad es que existen otras enfermedades tan importantes como el SIDA. Lo que ocurre es que a esta se le está dando mayor publicidad y esto es negativo, sobre todo para los que la sufren, ya que son objeto de una marginación muy lamentable, al igual que sucedía hace muchos años, con los que tenían enfermedades venéreas. Pienso que tiene que nacer algún tipo de esperanza para los afectados por el SIDA". De nuevo en estas palabras ese Tino maravilloso, amigo de sus amigos, que no marginaba a nadie ni por su condición sexual ni por ninguna otra causa ridícula.11. Tal como soy (Killing me softly with this song) (Parte II): exquisita versión que hace justicia a lo que este tema se merece. Tino tenía en la cabeza muchas adaptaciones para esta canción. Sin embargo, sólo eligió dos. Él gustaba de la versión más directa, la Parte I ya mencionada, sin embargo creo que es mucho más interesante esta Parte II, más ambiental.
12. Voy a apostar por ti: Tino definía a este tema como "una canción de amor que habla de amores imposibles, inmaduros y sin rumbo", un diálogo con ese Cupido personal que todos tenemos". En un verso de este tema, Tino menciona las drogas (Voy a escalar por ti / hasta el Everest / juntos en un viaje astral, / ciegos de LSD). Al respecto, desmentía la defensa de las drogas. Dice haber probado cierto tipo de sustancias en busca de nuevas sensaciones pero era consciente de que ya por aquel entonces la droga estaba adulterada y que esto era otra de las caras de esa ruleta rusa. Es más, afirma que "el problema de la droga estriba en la falta de metas de la gente, falta de orgullo personal y de no tener visión de futuro".
13. The end: es la última canción del último disco de Tino Casal. El artista se despide. Ciertas personas que convivieron con él en sus últimos meses de vida creen que parece que el propio Casal intuía algo malo, fuerte, repentino que le iba a ocurrir. Ya entramos en terreno de especulaciones que creeréis y que creemos unos más que otros pero que no dejan de ser curiosas cuando el propio Casal las tetimonia en sus letras. Además a ello se suma que es el corte número 13 (número de la mala suerte) de la versión en CD y que, incluso, este tema no se incluía en los otros dos formatos en que el disco se editó.
En 1990 sale pone a la venta el disco Como un placer de Juan Carlos Valenciaga. En este disco se incluyeron dos temas compuestos por Tino Casal:
Luna: lo interesante no es tanto quizá el tema en sí como los coros de este tema. La canción está interpretada por Valenciaga pero los coros corren a cargo de Tino Casal y Alejandro Sanz. Sí, como suena: Alejandro Sanz. No mucha gente sabe que Alejandro Sanz, por aquellos entonces Alejandro Magno, se codeó con Casal por medio del productor Miguel Ángel Arenas, Capi. Según Capi, Sanz quedó impresionado por aquel bicho raro de hombre que había compuesto el tema.
Lágrimas de amor: tema interpretado según las pautas de Tino. Valenciaga se deja llevar por el estilo de Casal.
En el mismo año, Massiel publica su álbum Deslizes, en el que también se incluyó Luna.
Como hemos visto, un cúmulo de circunstancias en la vida de Casal contribuyen a una crisis personal, estética y artística. Durante 1990 y 1991, Tino Casal comienza a centrarse en la pintura y en la escultura, algo que había retomado con más fuerza desde su tediosa enfermedad. Los cuadros de esta época alcanzan grandes dimensiones y siguen la línea sobre todo del arte neosicodélico, del pop-art (corriente que Casal seguía desde que conoció a Costus) y del surrealismo. Realiza pinturas tanto abstractas como figurativas, con añadidos del glam, el kitsch y el gore. Sus esculturas, un total de ocho obras en hierro y bronce, las realizó a lo largo de 1991. En ellas se repite, a veces de forma obsesiva, los temas relacionados con su enfermedad y la muerte. Antonio Villa-Toro, uno de sus mejores amigos afirma que " Tino no se atrevió a hacer esculturas hasta poco antes de morir. Hacía bocetos en cera de sus composiciones y a partir de eso iba construyendo. Realizaba un tipo de escultura muy ´casual´, porque muchas veces empezaba siendo una cosa y terminaba siendo otra muy distinta. Las esculturas de Tino son muy extrañas". Miguel Ángel Arenas, Capi, añade que "en aquella época Casal se dedicaba a visitar basurer
os para buscar piezas con que realizar sus obras. Es lo que hoy se conoce como ´arte reciclado´. En la actualidad está muy de moda reciclar. [...] De la música estaba muy desencantado porque nunca se le valoró lo que merecía". La última exposición pictórico-escultórica que Casal hará en vida se titulará Pinturas de guerra (por esa lucha directa del pintor con el lienzo) y la presentará en la madrileña Sala de Arte Moncloa. Su lema. NEO CASAL, NEO SICODELIA, NEO BARROCO. El actor Fernando Fernán-Gómez, uno de los encargados de redactar el catálogo de la exposición escribía: "Tino Casal, vinculado en su carrera artística a la música y a la pintura, ha unido en sus cuadros el espíritu del barroco y la fascinación de la sicodelia. Por sí mismo, sus obras son como un salto mortal dentro del panorama pictórico de la actualidad. Si algo las caracteriza es recoger la vibración sonora y plástica en que se desenvualve nuestra vida cotidiana. Tienen, por tanto, armonía musical y cromática propia. Una pintura con futuro".Un lluvioso 21 de septiembre del año 1991, después de haber cenado en el restaurante griego Mythos (por la zona de Tribunal), Casal y sus amigos decidieron ir de copas a varios establecimientos. Ya avanzada la noche, se dirigieron a la discoteca Gotham (Pozuelo de Alarcón), ambientada en la ciudad donde Batman daría caza a diferentes malhechores y cuya etimología, irónicamente, proviene del inglés god damn ("maldito"). Después de no parar de llover durante toda la noche, a la mañana del 22 de septiembre, Casal decide volver a casa en el Opel Corsa SR de su amigo Gonzalo García Villanueva y también en compañía de Antonio Villa-Toro. Los tres habrían de tomar la M-500 (Carretera de Castilla) en dirección M-30 Sur para hacerlo. Pero algo se les cruzó en el camino. En el kilómetro 4.500, a 400 metros del Puente de los Franceses, la muerte venía en busca y captura de Casal. Aquello parecía una broma del macabro destino: años antes Tino la había, si no vencido, sí apartado de sí. El Opel Corsa se estampó, a causa del agua de la carretera, contra una farola. Reventó la parte delantera derecha, el sitio del copiloto, donde iba el artista. Llegaron al siniestro las ambulancias. Tino seguía vivo. Un helicóptero lo llevaba hacia el hospital más cercano sin éxito. Casal fallecía poco después en el aire, a bordo del helicóptero (fue original hasta para morir). El Instituto Anatómico Forense dijo que con el impacto, una de las costillas del artista se había fracturado y le había partido el corazón en dos.
Así se alejó del mundo terrenal Tino Casal, de 41 años de edad, y así se perdió a uno de los mejores artistas que ha dado España. Su muerte, como su imagen y su arte, fue impactante, azotadora. Quién sabe que evolución artística hubiera seguido Casal: ¿hubiera reciclado sus estética y su música o quizá se hubiera centrado más en la pintura y la escultura? Desgraciadamente se llevó a la tumba el secreto de un futuro que muchos hubiéramos deseado conocer. Y desgraciadamente hoy sigue siendo el eterno incomprendido.Entre los proyectos que dejó a su muerte se encontraban:
01. Lanzar un recopilatorio con sus grandes éxitos, titulado Grandes Éxitos-Etiqueta Negra.
02. Diseñar, junto a sus amigos Antonio Villa-Toro, Fernando Casares y Fabio McNamara, la remodelación del Parque Central de La Habana.
03. Viajar a la playa de Santa María, en las Bahamas, para recoger materiales enfocados a un mural que decoraría el pabellón de Cuba de la Expo 92 de Sevilla.
04. Crear, junto a Villa-Toro, una productora musical.
05. Grabar en Tokyo (Japón) una versión del tema Vienna, del grupo Ultrabox, que iría incluída en el disco que él pensaba llamar La máscara actínica. Tal disco iba a ser lanzado, de una vez por todas, a nivel mundial.
06. Interpretar el papel principal de la novela de Gaston Leroux El fantasma de la ópera, en forma de musical.
07. Crear una historia (al menos tenía escritos varios guiones) que se lanzara simultáneamente en la gran pantalla y en un musical.
Una interesante entrevista a Casal en la promoción de su último disco:
Aquí la que se cree la última aparición pública de Casal por motivo de una exposición de su amigo Antonio Villa-Toro. Para no faltar a la costumbre, todo el rato de cachondeo con el reportero:

Tino Casal fue, es, uno de los últimos musicos renacentistas, como Alaska, capaz de interesarse, tener y hacer, diferentes facetas.
No te confundas, Alaska tiene interés, pero "hacer" no hace mucho más que canturrear apenas. Quien era otro "Tino", era Carlos Berlanga.
Tino es Tino !! Inigualable ! Unico !!!!!
original ante todo y muy buenos temas.
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