Muse - The Resistance
Hoy, lunes 14 de septiembre, sale a la venta en Europa el último álbum de Muse: The Resistance. En una primera escucha es difícil de encajar. Porque es diferente a lo que el grupo nos tiene acostumbrados. Es más, en una primera escucha yo diría que es algo decepcionante, porque de Muse me parece que podemos esperar más. Sin embargo, prestándole un poco más de atención a los detalles, quizá podemos sacar algo más positivo. Ya adelanto que lo mejor del disco queda para el final: la atrevida "Exogenesis", que ha sido definida por el grupo como una "sinfonía de space-rock".
El disco empieza con dos buenos temas. El primero, bien marchoso y muy interesante: "Uprising". Algunos fans de Muse, los más duros, se rasgarán las vestiduras, porque "Uprising" puede llegar a convertirse incluso en tema de garitos. Lo merece. El segundo, "Resistance", tiene también un sonido interesante, aunque ha levantado ciertas suspicacias entre los fans de España, ya que hay quien dice -y no han sido uno o dos- que el teclado tiene un toque a Camela. Jaja. Qué queréis que os diga, pero ya hay que ser exagerado para decir algo así de un tema que Camela en su puta vida va a oler.
Tras el comienzo, el álbum decae. "Undisclosed Desires" es un tema que yo casi llamaría impropio de Muse. Es un tema sin garra, banal, muy bailongo, como lo pueden ser tropecientos temas que suenan cada día en la radio. Y entonces llega "United States of Eurasia", que ya habíamos tenido la ocasión de escuchar. Un tema con un sonido interesante, intimista -no se entienda por esto meloso- y que viene a recordar, como ya dijimos, a Queen. Y, sin embargo, le falta algo. Luego llega "Guiding Light", un tema que tiene el germen más típico de Muse pero que no es más que una sombra de lo que son capaces. "Unnatural Selection" y "MK Ultra" -de las que más han gustado al núcleo duro de los fans- tienen momentos casi brillantes (especialmente la segunda) pero a mí me da la sensación de que les falta la genialidad a la que nos tienen acostumbrados y les sobran ciertos excesos. "I belong to you" tiene interés porque se nota la búsqueda de cosas nuevas y el sonido es interesante, con la mezcla del ritmo bailongo al comienzo y final y el sonido clásico en la parte francesa de la canción ("Mon Coeur S'ouvre A Ta Voix").
Y entonces llega "Exogenesis", lo mejorcito del disco. "Sinfonía" dividida en tres 'movimientos', sumando un total de 13 minutos. Aquí los tíos han tenido un par de cojones bien puestos. Claro, el disco se lo producen ellos mismos. El corte clásico de los temas -Bellamy al piano y una orquesta de cuerda llevando el peso de las melodías- le sienta muy bien a Muse en un álbum en el que se echaba en falta precisamente algo de genialidad. Aquí podemos escuchar algo del Muse que nos ha cautivado en otros discos.
En conjunto no deja de dar la sensación de un álbum pobre, posiblemente el más flojo de los ingleses. Algún toque bueno en algunos momentos, pero sólo alcanzando la genialidad con "Exogenesis". A lo mejor es que les pedimos demasiado, pero lo que nos han dado a lo largo de estos años merece que les exijamos más.
UPRISING
EXOGENESIS PART I (OVERTURE)

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